Calaveras y Calacas

Estoy contenta con estos nuevos talleres de Día de Muertos, espero que se animen a divertirse y a aprender conmigo.

Este año vamos a tejer y a decorar una “Calaverita de Dulce” y tejeremos a las “Calaquitas”. Y si se animan a tomar ambos talleres, hay un descuento especial.
Si están interesados, por fis mándenme inbox o whats app y les respondo a la brevedad.

Los Niños Héroes y Juan Escutia

Hoy 13 de septiembre se celebra a los Niños Héroes, quienes murieron en la Batalla de Chapultepec. 

Ellos son Agustín Melgar, Fernando Montes de Oca, Francisco Márquez, Juan de la Barrera, Vicente Suárez y Juan Escutia.

La historia dice que este último, al ver perdido todo, se lanzó al vacío envuelto en la bandera de México.

Otras versiones desmienten esto, así que yo quise crear mi propia historia (sin ánimos de ofender a nadie).

Los niños Héroes en en Castillo de Chapultepec

La verdadera historia de Juan Escutia

“El Cacahuazintle de la Suerte!

El cacahuazintle es una variedad de maíz originaria de nuestro país. Con los granos de maíz secos se hace harina para tortillas, tamales, atole o pinole.

Y cuando se hierven los granos, su uso el uso primordial de este maíz es para realizar el delicioso pozole.

Por ahí leía que al hervirse los granos de cacahuazintle, se abrían por sí solos como si fueran flores. <3

HOPE (Esperanza)

Hace un par de meses hice algo que sé que no debí haber hecho, pero lo hice. 😐
Rescaté un pájaro bebé que había estado escondido tras las llantas de los coches todo el día. 😭

Le puse Hope, esperando que se salvara. También le hice una camita con una caja de cartón rellena de papel de baño. Para cubrirlo del  frío le puse una franela!

A la mañana siguiente, lo devolví al garage temiendo que sus papás ya no lo quisieran, pero me sorprendí cuando llegó la mamá y Hope corrió hacia ella.

Después de varios días de sobrevivir a lluvias torrenciales y a muchos automóviles, y por supuesto, gracias a los cuidados de los papás, Hope, por fin voló. Fui testigo de una clase de vuelo que le dio su papá, en donde el pequeño aleteaba como un loco.
Lo que aprendo de esto, es que nunca hay que rendirse. ¡Gracias, Hope!